jueves, 5 de noviembre de 2015

Mi experiencia en el Valle del Tetero.

Y llegó el 2015!, este está siendo un año de grandes y nuevas experiencias, aprendizajes y confirmaciones.

Esta entrada la dedicaré en exclusiva a mi visita al Valle del Tetero, desde hace alrededor de un año y medio atrás deseaba ardiente y apasionadamente realizar este viaje, un plan fallido desde sus inicios, otro intento un poco lejano y otro más con sus exigencias, en fin, lo dejé a un lado y me dediqué a hacer otras cosas.

Una mañana cualquiera, de esas que el sol brilla con todo su esplendor, el cielo de un azul precioso, decorado con alguna que otra nube, entro a mi oficina y me percato que tengo una llamada perdida en mi celular, (claro no poder escucharlo, cuando manejo me gusta disfrutar de canciones a todo volumen, casi seguro estaría escuchando algún merenguito de Juan Luis Guerra).

Devuelvo la llamada,  y que grata sorpresa,  una invitación para ir al Valle del Tetero en aproximadamente dos semanas!!!! Como casi todo lo que quiero hacer no requiere de mucho análisis,  exclamo un escandaloso y alegrre Siiiii  YO voy!!!, jajaja.

Qué decirles?, esa misma noche la reunión del grupo, (interesante resaltar que solo conocía a quien me invitó), allí se acordaron los detalles propios del viaje, medio de transporte, donde pernoctar, horas de salidas, comidas, equipos, etc., etc., etc.

De inmediato, en la misma reunión, fui enviando mensajes a mis contactos "aventureros", para recopilar el equipo, y para antes de finalizar la reunión, ya tenía todo y más de lo que se necesitaba.

Para esta primera reunión estaba muy emocionada con esta experiencia que se aproximaba, por lo que,  solo me dediqué a memorizar los nombres de las personas con los cuales viviría esta experiencia.  Más adelante tendría tiempo para "ver" a la persona detrás de su imágen.  En términos generales me llevé  una muy buena y agradable impresión de los allí presentes.

Para la 2da. reunión, ya con las emociones un poquito más reguladas, me dispuse a escuchar, ver y sentir lo que cada uno de las personas allí reunidas emitian, y también en términos generales: Me Gustó.  A este punto estaba segura que la pasaría increible.

Unos días más tarde iniciamos nuestro viaje, por razones de espacio y confort, me invitaron a ir en un vehículo donde la cara nueva era yo, es decir, todos se conocian, una pareja de esposos y su hija, otro caballero y yo.   Que decirles?, para cuando llegamos al Típico Bonao, tenía la sensación que los conocia de toda la vida.  (al parecer ellos sentían lo mismo, no paramos de hablar... o quizás fui yo la que más hablo?).

En fín, seguimos rumbo a Jarabacoa y allí dormimos, a las 5:30 a.m, todos de pie, para prepararnos, desayunar, empacar almuerzo, snacks y estrictamente lo necesario para subir.

Llegamos al lugar de salida, Manabao, entregamos el equipaje a los guías, fotos, tomamos la charla obligatoria para campistas, y más fotos, ... y así, la adrenalina a millón y el susto cogiendo forma, pues, los mulos reservados para transporte se utilizarían para la carga,  uffff!! en ese instante las cosas se nublaron para mi, no contaba con la preparación física adecuada, ...ya no había vuelta atrás, y me dije a mi misma: Hermana tire pa'lante.!!!

Iniciamos el ascenso, cada quien a su ritmo, genial!!, me relajé y  dispuse a disfrutar cada paso, admirando el paisaje, tratando de plasmarlo en mi memoria y de vez en cuando, para futura referencia tomaba fotos, anhelaba mezclarme con la naturaleza, tomar de su historia, llenarme de su sabiduría, entender que mensaje tenía para mi, escuchar el silencio.

En esta primera etapa, muy consciente de mi cuerpo, estabamos bien, aún así, sabía que llegariamos a espacios no muy amigables, por lo que me dediqué a "gestionarme" un medio de transporte de cuatro patas, hablé con 3 personas y hasta ofrecí dinero, uno de ellos muy seriamente me sugirió que me retara a mi misma y que disfrutara del logro.  

La verdad que fueron palabras muy motivadoras,  que no calaron en mi, mientras tanto seguir con mi empresa de conseguir un medio de transporte.

Para cuando llegamos al primer descanso, casi me creo que estaba perdiendo facultades de persuasión, y caminando hacia mi grupo, veo a un amigo, (como una respuesta a mis plegarias), luego de enterarse que es mi primera vez camino al valle, el decide llevar mi mochila y me asegura que en el camino me prestará un mulo, que continue avanzando que luego nos encontraremos, y así fué. 

Que alivio cuando me alcanza y me dice que más atrás viene mi mulo con un guía, ya todo estaba arreglado, y minutos después ahí estaba yo "encaramandome" en un mulo por primera vez en mi vida, ahí decido si temerle o amarle, opte por lo último, muy pendiente del camino, del lodo en ocasiones, de los avisos cuando vienen mulos del otro lado, de mi cabalgar, del tiempo.... deseando avanzar todo lo posible, antes de que su dueño reclamara mi transporte.

Y en eso llegamos a un descanso, almorzamos y me encuentro con parte de mi grupo origen, saludos, risas y fotos, luego la funesta noticia: debo entregar mi transporte. Y justo ahí, totalmente resignada a continuar "a pies", le pido a un guía que me de una "bola", y sin mucho hablar me dijo: Si, hasta que lleguemos al cruce, yo voy para el pico.  Yuuuupiiii!!!!, me monte y continuamos. Vale destacar que el próximo trayecto era el más difícil, lleno de lodo y muuyyy inclinado.

Un  rato más tarde llegó el momento de la despedida, y ahí continué sola, agradecida por los inesperados "aventones", y caminando conmigo me puse a reflexionar: la vida es tal cual este ascenso al Valle del Tetero, inicias el recorrido con personas que te instruyen, te enseñan, te acompañan, y de momento estas haciendo elecciones, que te llevan a andar a tu ritmo. Hay quienes se van adelante, quienes te alcanzan, quienes se quedan atrás, quienes te encuentras y quienes conoces.

Lo importante es estar atento a que me trae esta persona, siempre, siempre, siempre es un regalo, incluso aquellos que aparentan no ser tan agradables, esos traen aprendizaje, importante no dejarse llevar por el malestar que provoca su indelicadeza o amargura.  Recordar que es un tema  de esa persona, y mi trabajo es ver la enseñanza sin dejar que su malestar, amargura o conflicto exitencial, penetre en mi SER. 

Agradecer su presencia en mi vida, identificar la enseñanza y pedirle al Todo Poderoso que le llene de Su amor y Su bondad, y Yo Soltar y dejar ir.

Dios siempre está atento a nuestras necesidades y se las arregla de forma extraordinaria para darnos más de lo que naturalmente esté establecido. Desde hace un tiempo para acá me he dado cuenta de que tan pendiente está El de mi, por eso, mi andar por este plano es ahora seguro y feliz.  
Ahhh eso si, para obtener esos detalles, tengo muy presente su genial mandamiento: Amarás al Señor tu Dios, con toda  tu alma, todo tu cuerpo y todo tu ser, y a tú prójimo como a tí mismo.

Estas reflexiones surgen en el trayecto de ascenso, sola, en un lugar desconocido por mi, contando con las instrucciones recibidas, las señales del camino, la alegría de los ángeles solidarios que me llevaron hasta este punto (faltaban 8km de recorrido), la certeza de tener a Dios de compañía, y lo más cool, estando conmigo misma, la naturaleza y el Creador en toda su omnipotencia. 

El mejor de los regalos.

A penas a 1KM de llegar a mi destino, intento cruzar un riachuelo através de un puente de dos troncos, casi logro mi objetivo!, .... y plum! caí al riachuelo golpeándome la pierna izquierda con unas rocas,  por suerte, otra vez, me encuentro con un caminante que me ayuda a levantar, temia que la pierna estuviese rota, gracias a Dios no fue así, de inmediato comenzé a sentir un dolor punzante, por lo que, me puse en marcha, llegaría a mi destino.

Finalmente llegue!, ya el campamento estaba en proceso de levantarse, me quite las botas y disfruté de una deliciosa Coca Cola, ( un lujo por esos lugares), luego de un delicioso y refrescante descanso, y con el campamento casi listo, un grupo nos fuimos a darnos un helado baño en el río, no hay spa que se compare a esta experiencia.

Ya en la noche, nos dispusimos a disfrutar de la cena, ....y Celebrar mi cumpleaños, con un delicioso bizcocho de Bondelic, un poquito chamuscado e indiscutiblemente delicioso!

Una linda velada a la luz de la fogata, y llega la tan esperada hora de dormir, por primera vez en slepping bag sobre un colchon inflable y en casa de campaña!!  Que emoción!!!. La noche estuvo exquisitamente helada, y yo feliz de no antojarme a "ir al baño " en medio de la madrugada.

Y sin más, amanece, que belleza!!  Todos saliendo paulatinamente de nuestras casas de campaña, esperando el desayuno alrededor de la fogata, y como cocodrilos a pesar de los abrigos, disfrutando de unos rayitos de sol, el día transcurrió explorando el Valle, ver  las piedras Taínas, caminar al otro lado del río, sentarnos a conversar en el campamento, ver la noche caer, disfrutar de las estrellas, la fogata, el frio, los tragos, risas,  la calidez del grupo y el Cerdo en puya para cenar!

Llega la mañana, el momento de empacar, despedirnos lentamente del Valle, prepararnos para descender, y por suerte,  con gran alivio, bajar todo el trayecto en el mulo.

Llegar, saludar a los que llegaron primero y para ser fiel a las recomendaciones de quienes ya han  vivido esta experiencia, disfrutar de una Cerveza Presidente vestida de novia para celebrar y dar por concluida mi 1ra visita al Valle del Tetero.

Nota:
Este viaje se realizó del 23 al 26 de Enero 2015.  
Esta entrada se terminó de escribir el 4 de Octubre del 2015