En este transitar a mi interior, a conocerme, descubrirme y por consiguiente experimentar en otra dimensión la vida, no puedo dejar de agradecer el hecho de todo lo vivido, lo aprendido, los días grises, negros, blancos y los coloridos.
Cuantas enseñanzas gritándome a todo pulmón, y ahora es que las puedo percibir, como dice el Eclesiastés: "Todo tiene su tiempo.", cuanta sabiduría condensada.
Hoy, en mi cabeza, como una brisa fresca y apacible, me llega el pensamiento de que solo podemos SER nosotros mismos, y aunque querramos entrarnos en la cabeza de todos aquellos que amamos, conocemos y nos encontramos en esta vida, para decirles lo maravilloso que es trabajar para ser mejor, que podemos tener una vida plena, que estamos capacitados con lo mejor, pues somos hij@s de un Rey, sigue siendo un asunto de libre albedrío, la otra persona debe escoger.
Así que con mucho amor y siempre elevando una oración, me quedo en mi lugar y ojalá en algún momento surja el despertar.
Marisol Santos.

